Otra mirada

Lola Campos

La memoria también escribe

Algunas historias nacen de la imaginación. Otras esperan durante años a que alguien se atreva a contarlas.

Lola Campos convirtió un manuscrito incompleto, una promesa y la memoria de su padre en una obra profundamente humana: Nuestro Dios privado.

Su escritura no nace únicamente del deseo de contar, sino también de la necesidad de rescatar una vida, dar voz a un pasado silenciado y transformar el recuerdo en un acto de amor.

Hay historias que permanecen ocultas durante años, esperando a que alguien encuentre el valor de abrirlas.
Lola Campos, escritora malagueña
Escritora Nacida en Málaga
Obra destacada Nuestro Dios privado
El origen Una promesa a su padre
Padre de Lola Campos
Una historia familiar guardada durante años y convertida, finalmente, en memoria compartida.
La promesa de un padre

Algunas historias esperan toda una vida para ser contadas.

La primera incursión editorial de Lola Campos nació de una petición profundamente personal que su padre le hizo poco antes de fallecer.

Durante años, en su familia permaneció guardado un secreto. No era un secreto nacido del orgullo ni de la gloria, sino de esos silencios que aparecen cuando una época no sabe comprender determinadas realidades.

En tiempos marcados por el miedo, la desinformación y los prejuicios, ciertas enfermedades podían condenar a una persona no solo al dolor, sino también al aislamiento, al rechazo y a la necesidad de ocultar una parte esencial de su propia historia.

Muchas personas fueron apartadas de la sociedad, recluidas en sanatorios o leproserías y obligadas a convivir con una doble carga: la enfermedad y el estigma que la acompañaba.

Antes de morir, el padre de Lola dejó escrito un manuscrito. Quizá lo hizo para ordenar sus recuerdos, para dejar constancia de lo vivido o para que, algún día, alguien pudiera comprender aquella parte de su vida que había permanecido en silencio.

Pero el relato quedó incompleto.

Y fue entonces cuando una hija tuvo que decidir si debía guardar aquellas páginas o encontrar el valor necesario para terminarlas.

Nuestro Dios privado

Un libro nacido de la memoria, el silencio y el amor.

Al abrir aquellas páginas, Lola Campos no encontró únicamente el relato de una enfermedad. Encontró la vida de su padre: sus miedos, su soledad, su lucha silenciosa y la dignidad con la que afrontó un destino difícil.

Durante mucho tiempo dudó si debía continuar aquel manuscrito. No era fácil decidir si correspondía revelar una historia familiar que había permanecido en la sombra durante décadas.

Finalmente comprendió que terminarla no significaba invadir el pasado, sino rescatarlo. Darle forma era también una manera de devolver dignidad a una experiencia marcada por el estigma, la incomprensión y el aislamiento.

Así nació Nuestro Dios privado, una obra que va mucho más allá de la memoria familiar. Es un testimonio humano, un homenaje a su padre y una reflexión sobre todo aquello que una sociedad decide ocultar cuando no sabe comprender.

El libro no se limita a hablar de la lepra. Habla de la vida que existió detrás de la enfermedad, de la identidad que permanece cuando el mundo intenta reducir a una persona a su dolor y del valor de recuperar una historia para que no vuelva a desaparecer.

Escribirlo fue también una forma de reparación. Una hija terminó las palabras que su padre ya no pudo concluir.

Portada de Nuestro Dios privado, de Lola Campos
Una historia real transformada en memoria para que el silencio no vuelva a ocultarla.

Hay historias que no piden ser contadas para conmover, sino para que nadie vuelva a ser olvidado.